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En la búsqueda de cofundadores

No les voy a mentir. Durante estas semanas, lo único que me ha quitado el sueño ha sido formar el equipo inicial de 42 Claps. Siempre he considerado que la tarea más crítica del fundador de una nueva empresa es alinear a otras 2 o 3 personas para junto con ellas reunir las habilidades y demás características necesarias para poder hacer que el barco avance en sol y tormenta.

Sin embargo, ha sido hasta últimas fechas que he descubierto que el reto es aún más complejo de lo que había visualizado con anterioridad.

Particularmente, visualizo tres esquemas mediante los cuales podría subir gente al barco: Como empleados, como amigos, o como cofundadores.

No se fijen demasiado en la semántica, ya que seguramente encontrarán fallas en los nombres que he decidido usar. Lo que es importante es que estoy dividiendo a los posibles participantes en 3 categorías, las cuales trataré de describir brevemente.

Empleados: Son aquellas personas que intercambian sus habilidades/tiempo/experiencia/contactos por un salario fijo (con ciertos bonos) y prestaciones. Posiblemente son sometidos a un proceso de selección en el que tienen que demostrar que su valor profesional es al menos equivalente a la remuneración que recibirán. Ya sabrán de lo que hablo.

Amigos: Son aquellas personas que tienen cierta empatía con el fundador y han establecido cierto lazo de confianza con este. Posiblemente tienen las capacidades para ayudar a formar la empresa, sin embargo no son sometidos a un proceso de selección riguroso. Están dispuestos a tener una remuneración directa difusa siempre y cuando se les permita y se promueva que tomen decisiones importantes y tengan propiedad sobre la empresa.

Cofundadores: Tienen lo mejor de los dos mundos. Por un lado, están dispuestos a tener una remuneración directa menor y tomar fuertes responsabilidades a cambio de ser copropietarios del proyecto y de las decisiones. Así mismo, han sido sometidos a un proceso de selección y han demostrado ser altamente capaces de entregar los resultados esperados.

Como podrá ser evidente, estos últimos son mucho más difíciles de encontrar como todo lo bueno en la vida. Los “cofundadores potenciales” en muchas ocasiones tienen puestos muy bien remunerados en empresas con mayor tiempo en el mercado y por ende sus expectativas son mayores. A su vez, aquellos que han identificado en sí mismos el espíritu emprendedor, en muchas ocasiones tienen alguna idea o proyecto en mente que está siempre antes en su escala de prioridades.

Es por ello, que me he dado a la tarea de sentarme junto con otros emprendedores a trabajar sobre una solución al problema de la escasez de cofundadores. Si tienes alguna idea de cómo resolver esta situación de manera sistémica, no dudes en contactarme cuanto antes para que juntos exploremos las posibilidades.