Validación cualitativa
En el mundo de los negocios es común hablar de la importancia de los datos cuantitativos. La sabiduría convencional, nos indica que es una buena idea tener métricas de precisión considerable que nos permitan evaluar el desempeño de diversos indicadores de la empresa. Ya sea productividad, rentabilidad, ventas o flujo de caja, los indicadores cuantitativos forman parte del día a día de todo negocio, grande o pequeño.
Sin embargo, a veces ignoramos que los datos cualitativos y estadísticamente insignificantes nos pueden dar mucha información al respecto de nuestra posición en el mercado siempre y cuando contemos con un poco de sentido común y estemos deseosos de poner nuestras suposiciones a prueba.
Durante estas semanas, hemos podido entrar en contacto con diversas organizaciones no lucrativas tanto en México como en otros países. En dichos encuentros completamente informales, hemos podido platicar sobre lo que estamos construyendo en 42 Claps y así dar oportunidad a nuestro interlocutor de emitir su opinión o expresar su sentir al respecto de la oferta.
Si bien, sus perspectivas no se pueden considerar estadísticamente válidas, si nos han permitido confirmar que lo hemos identificado un problema real, cuya solución las organizaciones están dispuestas a pagar.
A continuación les comparto algunos de los hallazgos sobresalientes:
- Hasta ahora no nos hemos encontrado con ninguna de las personas a las que hemos platicado el proyecto ha asumido que el producto será gratuito.
- La mayoría expresa que el producto es algo que les interesaría probar tan pronto como sea posible debido a que actualmente tienen el problema que hemos descrito.
- La mayoría presenta interés por el modelo de precios y parece estar satisfecha con la respuesta.
- Algunos han respondido que lo que proponemos ya existe, sin embargo han nombrado productos en el mismo espacio pero cuya forma de atacar el problema es sustancialmente distinta.
Estos y otros enunciados cualitativos son una forma de validación de mercado. Esto nos permite seguir adelante con la construcción del producto y tener confianza en que el mercado lo adoptará, no porque hayamos hecho un descubrimiento sin precedentes, sino porque hemos identificado un problema importante para nuestro cliente y estamos trabajando con él para resolverlo.